Una de las frases top de estas navidades ha sido esa.
El contexto es que estábamos con los hijos y un sobrino, leyendo y jugando todos en el salón, después de un viaje, calentitos, enmantados y encantados de volver al frío de San Martín.
Su padre le dice a Clara, "Clarita, dame cariño y afecto". Y la anteriormente mencionada, enfrascada en los juegos primiles, le suelta "qué te afeite Nico".
Yo entendí "que te afecte Nico", lo que me parecía fantástico: ella había entendido que había que "hacer" algo, y ese algo (afecto) lo conjugó como si fuera un verbo.
La versión del hermano -que casi siempre acaba siendo la certera, petardodeniño- era que había dicho "afeitar", lo que luego fue corroborado por la nenuca, que lo repitió -unas cuantas veces- ante las risas que provocaba. Me sigue pareciendo estupendo -en flin, no es que yo sea imparcial, claro- pero a pesar de no entender-supongo- lo que significaba "afecto", lo supuso por la palabra cariño y lo flexionó como un verbo.
Y lo más importante es que comunicativamente fue efectiva 100%: dejó claro que ella iba a seguir con su juego. Que fue lo que hizo, claroestá.