Los niños se han pasado prácticamente todas las vacaciones escolares sin hablar francés. Oírlo poco (muy mal por nuestra), algunas canciones, pero nada de películas ni de jugar con alguien.
Al final de las vacaciones nos hemos reencontrado con unos amigos francófonos y Nicolás empezó a hablar con ellos en francés, a jugar, a comunicarse, sin dudarlo. Incluía palabras en portugués, eso sí, pero interactuaba en francés.
Clara entendía lo que le decían pero respondía en portugués y se dirigía a ellos en portugués. Le dije que les respondiera en francés y me dijo "es que no me acuerdo. Pero no importa, les hablo en portugués".
Después de 4 días ya sí juega en francés, a pesar de que se dirige a ellos de forma directa en portugués. También responde en francés cuando le preguntan.
Pensando en lo que dijo de que no se acordaba, veo que tenemos la conciencia de saberlo o haberlo sabido, pero no lo encontramos en la cabeza. También que no le preocupaba, tal vez porque tenía otra lengua que le servía para comunicarse con ellos. O tal vez porque sabía que volvería a acordarse.
Como tantas otras veces fue una pena no tener una cámara para grabarlo: mirándome hacía arriba sonriendo y con los ojos de sorpresa.
Y al recordarlo y escibirlo ahora, he puesto en un párrafo que ella dijo "se me había olvidado". Me pregunto si hay diferencia entre no acordarse y olvidar.